Maribel Domènech

Acción continua

place
Galeria Freijo
Calle de Zurbano, 46 - 28010 Madrid
date_rangeDel al

Esta exposición establece un recorrido por algunas de las obras fundamentales en la trayectoria de Maribel Domènech (Valencia, 1951), artista, activista, investigadora y catedrática, que enfoca su práctica artística a temas sociales, de género y tecnología.

Esta es su primera exposición individual en Galería Freijo y aborda un recorrido por sus cajas de luz de finales de los años 80, pasando por sus piezas tejidas, fotografías, acciones registradas en video, hasta uno de sus trabajos de más reciente creación: la palabra empoderamiento devenida en un extenso objeto de 4 metros con luz azul.

La reflexión sobre el tiempo y los procesos vitales presente en su obra se refleja en el título de la pieza de vídeo que da nombre a esta exposición, Acción continua, en la cual la artista teje cada año "un metro de existencia" más. Una acción que comenzó en 1993 con una producción inicial de 42 metros tejidos de cable de PVC (aludiendo a su edad en ese entonces) y que continúa creciendo año a año hasta el día de hoy, en una especie de balance vital que no cesa de ejercerse. Desde entonces ha incorporado la acción de tejer como parte del proceso de muchas de sus obras, rescatando su cualidad narrativa.

Desde los materiales que utiliza, en general materiales industriales presentes en el hogar (cables eléctricos, de teléfono, guirnaldas festivas), hasta el modo en que la luz insinúa lo que se puede ver y lo que no, Maribel indaga en lo cotidiano, en las relaciones que se tejen, en la construcción identitaria desde la experiencia vivida.

Con una fuerte impronta interdisciplinar, Maribel supera la espesura del muro de una casa o la opacidad de la piel, para sugerir espacios interiores y todo lo que en ellos puede ser habitado. En la serie de trabajos con cajas de luz, la artista sale del interior de la casa, donde se había posicionado en obras precedentes, y observa el lugar desde fuera, como quien pasea por la ciudad observando las ventanas iluminadas de los otros. En palabras de Doménech la luz se contiene en su interior “como un tesoro, una fuente de energía vital que queda encerrada entre las cuatro paredes de la caja” y “nos deja entrever la singularidad de sus habitantes”, sembrando así la curiosidad sobre lo que sucede detrás del muro.

Una serie de chalecos salvavidas tejidos con hilo de pescar, dan cuenta de la interrelación de su obra con la comunidad que habita y su memoria. Surgen como símbolo de la resistencia ejercida durante años por las vecinas del Cabanyal, en su lucha por preservar el barrio frente a los proyectos de gentrificación que amenazaban con destruir gran parte de las edificaciones existentes. Como en el resto de sus obras, los títulos de cada chaleco completan la pieza y aluden elocuentemente a distintos modos de estar en el mundo: Flotar a pesar de todo, Amarrarse a toda costa, Guardar el equilibrio, Soñar con flotar.