Isabel Muñoz

Escala 1

place
Galería Blanca Berlín
Calle del Limón, 28 - 28015 Madrid
date_rangeDel al

En septiembre de 2007 se inauguraba Piedra, la primera de una serie de exposiciones que la galería ha dedicado a una de sus fotógrafas más representativas. Se iniciaba, no solo una estrecha relación profesional entre galerista y artista, sino una amistad que ha ido en aumento con el paso del tiempo. Isabel Muñoz no podía faltar en la celebración de los 15 años de la galería, tres lustros después de aquella temprana muestra.

La fotógrafa catalana nos hace partícipes de sus proyectos más recientes, algunos inéditos, como la serie Los españoles que ha inspirado el título de la exposición, en referencia a la armonía de proporciones característica de los caballos de pura raza española. Felipe II dio origen a este linaje con el propósito de representar en el equino las cualidades que, según el monarca, deberían adornar al caballero español. Para Muñoz, este cuadrúpedo es un animal noble, valiente y que, además, baila, manteniendo esa conexión íntima con su jinete que le ha hecho merecedor del calificativo “sanador”. El empleo del oro de 24 quilates para plasmar su elegancia nos deja una selección de pequeños tesoros que esconden un vibrante latido espiritual: en muchas religiones, sobre todo hinduistas y budistas, los fieles ofrendan láminas de oro a sus dioses para suplicar su clemencia.

La preocupación de Isabel Muñoz por el planeta vuelve a manifestarse en el uso que hace de materiales como el coral y el nácar, convertidos, con ayuda de Manolo Gordillo y mediante la serigrafía, el grabado y las tintas de pigmentos, en unas copias fotográficas de bellísima hechura. Con este alarde experimental genera una vuelta de tuerca sobre sus anteriores series Agua y Japón y un nuevo mensaje de advertencia en torno al calentamiento global.

La búsqueda de los orígenes del ser humano es otro de los temas recurrentes en su trayectoria y en Escala 1 lo aborda con las dos imágenes de árboles sagrados que anuncian la orientación que van a tomar sus futuras investigaciones. En esta ocasión experimenta con el chine collé, una técnica del siglo XIX que ofrece variaciones cromáticas y texturas de notable delicadeza.

La exposición recoge, así mismo, varias obras de videoarte e imágenes de carácter retrospectivo, algunas inéditas, otras especialmente reconocidas, utilizando en muchos casos la platinotipia, una de las expresiones más ilustres del arte fotográfico en cuya ejecución Isabel Muñoz ocupa un destacado lugar internacional.

Como broche final de la exposición, incidiendo en el afán innovador de la artista, se expone una colección de joyas basada en fragmentos de sus fotografías, realizada por ella misma en colaboración con el estudio taller de orfebrería Malicia.